CRISPIES DE TRIGO SARRACENO

crispies de sarraceno

CRISPIES DE TRIGO SARRACENO

¿No te ha pasado alguna vez que a media tarde tienes necesidad de crujiente?  cómo de crunchi, de crujir, de crac-crac. Contaba el otro día por Instagram que cuando preparo un plato hay una secuencia mental que tengo muy integrada, COLOR-TEXTURA-PLUS.

De alimentación energética aprendí que la variedad de COLOR también significa variedad de nutrientes, así que compruebo que el plato no sea monocromático, sino cualquier hierba fresca de la nevera o variado de frutos secos me ayuda a añadir color.

Las TEXTURAS no sólo balancean un plato sino que a veces, y eso me pasa a mi, si he comido muy blando, al cabo de unas horas necesito crujiente, mi acceso directo mental se va al pan. Por eso intento, siempre que puedo, dar un toque de crujiente, con los crispies de sarraceno de esta receta, con pipas de calabaza tostadas, con semillas de gira-sol,… Esto hay que tenerlo a mano y previamente hecho, en un tarro de cristal, para siempre poder dar un toque final a nuestras elaboraciones, y por supuesto añadir nutrientes.

¿A qué me refiero con el PLUS? A mejorar el plato con un toque de sabiduría vegetal. Si tengo verdura verde, unas gotas de un cítrico me ayudan a absorber minerales, si no hay nada de grasas buenas en mi comida, le añado unos frutos secos o medio aguacate o un buen chorro de aceite de oliva virgen del bueno, o me ayudo de la magia de las especias para buscar un efecto energético relajante o de activación según mi necesidad,…

Así que cuando acabes de preparar un plato dale un repaso rápido a tu checklist mental, ¿TENGO VARIEDAD DE COLOR?, ¿TENGO VARIEDAD DE TEXTURAS?, ¿LE PUEDO DAR UN PLUS?

Estos crispies de sarraceno, a demás de textura tienen beneficios nutricionales, así que no te lo tomes a broma!! El trigo sarraceno no tiene gluten y tienes como una sensación de palomitas cuando lo tomas de esta manera.

INGREDIENTES

1/2 vaso de trigo sarraceno

unas gotas de aceite de oliva virgen extra

PROCEDIMIENTO

Pon el trigo sarraceno en un bol con abundante agua, mucha, casi que doble el volumen, y déjalo un mínimo de 6 horas a remojo.

Escurre con un colador y limpia bajo el grifo con abundante agua (imprescindible, para eliminar el máximo de antinutrientes)

En una sartén con un poco de aceite de oliva virgen extra y una chispa de sal, tuesta los granos de trigo sarraceno hasta que estén un poco dorados. Retira en un plato con papel absorbente y cuando esté frío lo guardas en un tarro de cristal con tapa. En tu armario de cocina se va a conservar días y días.

Tags:


Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar